Joaquin Muñoz octubre-2009-228-recorteEl blog de Joaquín Muñoz nos regala una linda foto para pensar el riesgo de la comunicación pública. Hace poco se vetó un proyecto de ley sobre publicidad oficial, que impedía en la ciudad de Buenos Aires asociar la comunicación pública con signos partidarios o personales. Y más allá del principio ético que limitaría el uso de fondos públicos para promoción personal o del partido, quizás a los funcionarios les vendría bien evaluar la conveniencia de estampar su nombre en cuanto espacio en vía pública esté disponible. Carteles como el de la foto, o los amarillos del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que pretenden asociarse a nuevas obras, pero que inevitablemente quedan pegados a las eventualidades asociadas (carteles en plazas con árboles caídos, en autopistas con embotellamientos, en calles con pozos que no terminan de arreglarse, y así), ¿apoyan la comunicación del candidato permanente? Ya que no se limitan por la ética, por ahí pueden dejar de estampar sus nombres por conveniencia. Y de paso, todos los ciudadanos dejamos de apoyar la promoción personal de los funcionarios en obras que no son un regalo para la ciudadanía, y por lo tanto, no necesitan tener una tarjeta con el nombre de nadie.

“Peligro carteles”

  1. 20 Feb. 2010 7:12 pmPayito

    Cuando vi esos carteles el año pasado, me puse a investigar un poco y escribí sobre el tema en Perfil.com: http://www.perfil.com/contenidos/2009/06/26/noticia_0006.html . Creo que el tema volverá a debatirse, si es que se llega a hacer, recién en la previa de las elecciones de 2011, pero bueh…

    Adio!

  2. 22 Feb. 2010 1:49 pmAA

    Gracias por el aporte. Tu nota confirma que es un tema a pensar. Es muy interesante la galería de fotos: http://www.perfil.com/fotogaleria/?filename=contenidos/2009/06/26/noticia_0006.html&fotoNro=1