Una nueva encuesta sobre la televisión y una vez más se comprueba que la gente sabe que la televisión no es una buena influencia para los chicos, pero…

Los datos recabados por el Comfer, y que La Nación presenta en la nota “La televisión es mala, pero irresistible” confirman que la gente no está engañada con relación a lo que puede obtener de la televisión:

  • 82,6% opina que “la TV ejerce mucha influencia” sobre los chicos.
  • 71,70% dice que NO ayuda a educar a los chicos.
  • 70,70% consiente que sus hijos pasen entre 3 y 6 horas diarias frente al televisor (la mitad de los encuestados asume que es más de 4 horas, y un 25% acompaña dedica, junto con sus hijos, 6 horas a la televisión).

Los datos en alguna medida son tranquilizadores: la opinión generalizada acepta que la tele no está para educar, con lo que queda claro los pobres resultados de los intentos de llevar cultura y educación a la televisión. Una gran mayoría no cree que sea el mejor lugar para educarse.

Sin embargo, a pesar de que siete de cada diez consultados asumen que la televisión no ayuda a educar a los chicos, no parecen tenerle demasiada confianza a las otras instituciones. Sólo el 8,5% cree que la escuela es la principal fuente de influencia en la niñez (menos incluso que los padres mismos, que sólo el 13,4% declara ser la referencia central para sus niños). Pero ocurre que en la mayoría de los casos, los niños dedican 4 horas a asistir al colegio y seguramente un par de horas más a sus tareas, con lo que podría equipararse la dedicación horaria de la escuela a la TV (no podemos estimar cuánto tiempo pasan con sus padres).

La gran pregunta no es qué hace la televisión con la educación, sino ¡¿quién estará educando a las futuras generaciones?! Si no es la tele (porque no creen que sirva para eso) ni la escuela ni los padres (porque parece que no influyen), entonces ¿quién podrá educar a nuestros niños?