A nota regalada…
Medio-política, Sólo quiero información on May. 3rd, 2009
Dos diarios capitalinos trataron el tema de la campaña de los candidatos oficialistas en la edición del domingo 3 de mayo. Más allá de la discusión sobre el uso de los recursos públicos para el proselitismo de un partido, las notas muestran el vínculo estrecho que existe entre la campaña y el material que luego va a los medios como información “oficial”. Porque resulta que ahora que estamos en campaña vienen a develar que los actos y discursos oficiales no son captados por los medios que van a cubrirlos, sino que se producen de manera cuidada (y carísima) para que los funcionarios se vean lindos en la tele, ¿vio?
Clarín describe la estrategia oficialista de organizar actos para la televisación, aunque menciona apenas al pasar la productora a cargo del show off, sin cuya intervención no tendría ninguna razón tanta puesta en escenarios y claques para los discursos. Dijo el diario Clarín:
“Los nuevos actos K: con “casting” de público y pensados para la televisión”
…cuando termina la previa musical, desembarca la comitiva K de campaña. Las cámaras de “La Corte”, la productora audivisual contratada por la Casa Rosada para cubrir la actividad oficial, tiene para entonces el satélite habilitado. Y Kirchner puede arrancar…
La Nación va un poco más allá, y no sólo presenta a sus lectores qué es “La corte”, sino que informa en detalle cuánto nos cuesta eso de grabar los actos proselitistas para que a lo largo del día sean repetidos en cadena por los noticieros.
“Kirchner hace campaña con los recursos del Estado”
…La televisación la concretó Prensa Satelital, una empresa de los mismos dueños que La Corte, la firma que accedió a más de $ 6 millones de la Casa Rosada mediante contrataciones directas para transmitir sus actos, a lo largo de tres años, antes de que Télam llamara a una licitación pública que también ganó esa empresa. Sólo en 2006, Prensa Satelital cobró más de $ 2,5 millones del Ejecutivo.
La compañía graba cada acto con tres cámaras, una fija, otra móvil que enfoca al ex presidente y otra instalada sobre un robot mecánico que ofrece paneos del público. A cambio del pago desde el Estado, transmite y ofrece, gratis a los canales de televisión abierta o cable que lo deseen, los discursos de los Kirchner -él y ella- desde cualquier punto de la Argentina y del mundo…
El detalle mencionado en el último párrafo delata que mucha de la información que vemos en la televisión sobre los actos de gobierno no es producida por los noticieros. Pero claro que el detalle raramente es mencionado a los espectadores. Raramente se aclara que lo que estamos viendo fue filmado y editado por la productora oficial, a costo cero para el canal que lo transmite, con cargo para el televidente (por esto de que es pagado con dineros públicos).
¿Veríamos del mismo modo una información de gobierno si supiéramos que ha sido grabada y producida por el propio interesado? ¿No deberían aclarar los canales de noticias cuándo las imágenes que muestran han sido grabadas a cuenta y cargo del gobierno? Claro que aunque no lo digan, no pueden evitar que pase como con las fotos de Susana y Mirtha en Caras: tan estiradas e impecables salen que nadie cree que sea una foto real. El problema que parecen ignorar los noticiosos es que la incredulidad no se queda en las imágenes de esos actos oficiales siempre entusiastas y multitudinarios. Es imposible que el escepticismo que provocan no salpique al mensajero que reproduce como propias las imágenes del aparato propagandístico gubernamental. Por ahí, las notas regaladas, a la larga salen caras…
