Como venimos diciendo, el debate  no aclara demasiado lo que la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual (LSCA) representaría para los consumidores de medios. Por suerte, el periodista Rodolfo Barros salió en nuestra ayuda y publicó en el diario Perfil “Las 12 claves sobre cómo la Ley de Medios cambiará la vida de los consumidores” (ir a la nota). Tomamos su idea para presentar un resumen libre con referencia a las últimas notas publicadas sobre el tema, y al final, agregamos la pregunta no incluida en la nota, y que consideramos fundamental: ¿Serán los medios finalmente un servicio público?

1 ¿Desaparecerán TN y otras señales de noticias?

El proyecto de LSCA establece que los dueños de cables no pueden tener señales nacionales como TN, porque sus competidores podrían tener problemas para entrar en la grilla de programación (recuerden que cuando el COMFER quiso moverla del lugar privilegiado en el canal 11, no pudo). Pero podría convertirla en una señal local y seguir distribuyéndola en su zona.

2 ¿Qué pasa con señales que se escuchan en todo el país, como Cadena 3?

Deberán limitar el total de señales a 10, y no podrá repetir más que un porcentaje de su programación en dúplex, porque la idea del proyecto es que no haya tanta programación centralizada (exceptuando la pública). Por caso, las provincias dejarían de recibir la temperatura de Buenos Aires o información sobre los baches porteños, como pasa cuando se manda la señal de noticias tal cual.

3 ¿Se garantiza programas nacionales de mejor calidad?

La nueva ley no establece pautas de contenidos, exceptuando una cuota de producción nacional (art. 65) y cuestiones que tienen que ver con contenidos discriminatorios (art. 70). Se establecen aportes para para la producción de contenidos (ver la reflexión de Quintín). La cuota de producción nacional es lo que ARPA objeta diciendo en un aviso algo así como no dejes que te digan qué escuchar. Lo que hay que decir que la programación de muchas radios, especialmente la de rankings, es pautada con las discográficas en función de los lanzamientos. Es decir, que ni escuchamos lo que queremos ahora, ni va a evitarse que se siga digitando comercialmente la programación si se cubre el porcentaje nacional.

4 ¿La cuota de producción nacional y/o local, evita que la pantalla se llene de programas de chimentos, sorteos, o cualquier otra pavada?

No. Definitivamente, nada nos protege de la mala producción nacional. Vean el INCAA y la gran cantidad de películas que solo se hacen para filmar, y no para el deleite del público (vean un lindo ejemplo del mal cine auspiciado por el Instituto).

5 Cuando Cablevisión deba achicarse para no pasar el 35% de los abonados totales, ¿quién dará el servicio de cable?

El que lo compre, como pasó con los usuarios de Multicanal, que de un día para otro se enteraron que el servicio de cable se lo prestaba otro.

6 ¿Cuando los cables o las radios se desprendan de señales, cómo se asegurará que el nuevo dueño no despida a los periodista?

Nadie lo asegura. Los más optimistas dicen que como se habilita la entrada de “nuevas voces” de la sociedad civil, va a haber más fuentes de trabajo para todos. Pero lo cierto es que no se garantiza el financiamiento de las nuevas señales, ni la estabilidad laboral de los periodistas. Sin embargo, no sería la primera vez que pasa: no olvidemos que hace unos años desapareció la señal de cable P&E y la mayor parte de los emprendimientos periodísticos tuvieron que salir a buscar lugar en otras señales, a precios más caros.

7 El tercio que se asignará a la sociedad civil, ¿saldrá de las o canales privados?

Técnicamente se irán asignando con el tiempo, en función de la renovación de licencias.

8 ¿Bajará el abono de la televisión por cable o satelital?

La competencia nunca ha beneficiado el bolsillo del consumidor. ¿O conocen algún caso como para que lo incluyamos? [Vean el comentario de Rodolfo, que aporta información sobre el tema]

9 ¿El Gobierno controlará los contenidos de la programación?

Controlará que se cumpla la cuota de pantalla nacional y que no haya contenidos discriminatorios. Y que se haya cumplido con las disposiciones para ver si se renueva la licencia. Pero la autoridad de aplicación solo difiere de la actual en que en lugar de un interventor, habrá una comisión con mayoría del Poder Ejecutivo (ilumina algo de esto la nota de Beatriz Sarlo). Hasta ahora no se pudo hacer cumplir ni siquiera el horario de protección al menor, que marca también la actual ley. ¿Podrán en el futuro?

10 El tercio de señales para la sociedad civil, ¿quiénes lo cubrirán?

Obviamente tendrán más posibilidades de acceder a medios propios las fundaciones, sindicatos e iglesias con mayor poder económico. Como ocurre actualmente con las horas que compra la Iglesia Universal.  Perfil del domingo incluía una nota que decía que “Las principales ONGs del país no están interesadas en tener radio o canales”, pero lamentablemente no está disponible en la web.

11 ¿Es cierto que grandes grupos como Clarín pueden quebrar si se aprueba la ley?

Barros argumenta que es poco probable. En el 2003 el grupo también tambaleó financieramente, pero pudo obtener una ley que protegió su capital del cram down (la famosa ley de Bienes culturales). Además ya se están movilizando todos los recursos legales para pedir compensaciones por los perjuicios que pueda ocasionar la ley por los derechos adquiridos. Que pagarán los consumidores (como ahora con el futbol).

12 ¿Cómo se controlará que la ley se cumpla?

Dice la nota: “La autoridad de aplicación tendrá ese rol. También tendrán su palabra la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia y la Comisión Nacional de Comunicaciones”. Los mismos organismos que hoy autorizan el sistema de medios tal como lo conocemos. Por ejemplo, se supone que un grupo extranjero no puede tener un medio nacional, pero actualmente PRISA maneja Radio Continental. Tampoco una empresa como Telefónica podría administrar contenidos, como hace con Telefé.  O sea, que deberán hacer muuucho mérito y desplegar ejecutividad en defensa de la ciudadanía para que confiemos a futuro que las cuestiones de medios no se dirimirán por presiones políticas.

13 ¿Serán los medios finalmente un servicio público?

No, a pesar de que muchos de los defensores del actual proyecto tienen escritos defendiendo la idea de que los medios deben ser considerados un servicio público, el actual proyecto no los define así. Esto significa, por ejemplo, que el ciudadano no es parte directa en el sistema. Dice el primer artículo que “La actividad realizada por los servicios de comunicación audiovisual se considera una actividad de interés público”. Pero no se le da el rango de servicio…

Para ver un poco las líneas generales de la ley, recomendamos otra nota del mismo autor: “Ganadores y perdedores en el nuevo mapa de radio y TV”. Para consultar la versión que entró a diputados, se puede ver en Telam el archivo corregido. Que son versiones provisioras, porque como aclara Barros en su nota:

Este informe se elaboró en base a las modificaciones que el proyecto sufrió antes de ser tratado en Diputados, ya que hasta el momento no se conocen fehacientemente las modificaciones que sufrió en el recinto al lograr su media sanción. También en la consulta a expertos que prefirieron permanecer en el anonimato por diversas razones. El titular del Comfer, Gabriel Mariotto, que afirma ser defensor de la libertad de prensa y pluralidad de voces no respondió ninguna de las consultas que este medio le hizo llegar por teléfono y vía mail. Tampoco el departamento de prensa del organismo.

Qué cosa que pase esto con la ley que vendría a garantizar la pluralidad de voces…

“Todo lo que quiso saber de la nueva ley”

  1. 22 sep 2009 1:16 pmavallay

    Muy buen resumen.
    Las leyes no determinan a las sociedades ni son el único poder. La nueva ley cambia realidades, pero no se puede esperar que cambie el mundo de la comunicación. no croe que la calidad se pueda establecer por ley, ¿quien construye los indicadores? La ley debe garantizar el acceso.
    Con todo, es mejor que lo que hay. Si hacer estos cambios levanta esta polvareda, imaginemos los de otro tipo.
    Salutti

  2. 24 sep 2009 10:12 amRodolfo Barros

    Muy buenos los aportes a la nota que publiqué en PERFIL. Sobre todo, porque varias de las preguntas que formulé pueden tener más respuestas que por razones de espacio no entraron. Pero me voy a permitir debatir sobre la pregunta 8. En el caso del sistema de cables será difícil que la competencia baje el precio del abono, ya que los jugadores entrantes ocuparán el espacio de jugadores que ya estaban. Además, la cláusula que impone el proyecto LSCA de tener hasta 35% de los abonados totales provocará que los cableros se peleen, triple play en mano, sólo por el 35% de mayor poder adquisitivo. Hay ejemplos de cómo la competencia derrama algunos beneficios sobre los usuarios. Se vio en el 2000 cuando se abrió el mercado de telecomunicaciones en los precios de la larga distancia. Otro ejemplo proviene del mismo sector. Cuando la crisis de 2002 comenzaba a bajar, CTI fue vendida a Slim. Ingresó un jugador fuerte en el mercado, mientras Telefónica, Movicom y Personal no terminaban el duelo por la muerte de la convertibilidad. Ese ingreso provocó que las otras empresas no subieran los precios y además lanzaran nuevos productos.

  3. 24 sep 2009 3:56 pmAA

    Gracias por el aporte técnico. El detalle confirma que hace falta muchísima información en esta discusión. Así que es muy bienvenida.

  4. 24 sep 2009 10:55 pmPamela

    Muy buena la nota y el resumen, sirve mucho para los que realmente no entiamos nada.