En un excelente y oportuno análisis, Diario sobre diarios describe con datos precisos lo que muchos lectores notaron en las últimas ediciones del diario Clarín: que el debate de la nueva ley le ha hecho cambiar su línea periodística. Y como ya ha hecho en otras oportunidades, el periodismo se diluye ante la defensa a ultranza de los intereses del grupo. DsD describe como “emoción violenta” lo que otros periodistas advirtieron desde sus columnas:
El Grupo Clarín, afectado como multimedios por decisiones del Gobierno nacional, viene editando su diario en forma inusitada. “Furia clarinesca” la denominó el dueño de Editorial Perfil, Jorge Fontevecchia; “furia” le llamó Horacio Verbitsky; “catástrofe” escribió Martín Caparrós; “bandazos” advirtió un editor misionero; “tapas crispadas” describió otro editor
DsD da forma a los desatinos periodísticos que ya percibieron los lectores del diario en estas últimas semanas, al punto que han bajado las ventas, especialmente en la edición dominical, como analizó la nota de Perfil (19/09/09). Los desaciertos del diario que se presentan en la nota “Clarín: bajo emoción violenta” son:
- Cambiar bruscamente su línea editorial
- Descalificar la ley en términos de eslogan publicitario, más que de análisis técnico: “Ley de medios K”, “Ley de control de medios” y “Ley contra los medios” son alguno de los motes que se reproducen en los avisos y en los títulos de los distintos soportes del multimedio.
- Tapas siempre negativas: Al final le terminaron dando la razón a los carteles de La Cámpora, que los acusaban de “TN Todo negativo”.
- Desprolijidades informativas, que suelen ocurrir con frecuencia en el diario, pero que en los últimos tiempos se agudizaron: notas sin firma, enojo por la cláusula de conciencia que permitiría a los periodistas no tener que suscribir información con la que no están de acuerdo.
- Críticas de sus competidores y colegas.
Y si en la campaña publicitaria del diario, se reconoce que “la realidad se puede tapar” para asumir a continuación que ahora se “hace tapa”, todos los años anteriores, ¿qué venían haciendo?
Como dijo un antiguo funcionario K, quien conocía muy bien las negociaciones del poder y los medios: “El poder delata”.

