Esta semana se habló mucho sobre la disputa pública entre el ex presidente y el diario Clarín, a raíz de los resultados de los comicios de Catamarca. Al respecto se citaron bastante las declaraciones de D’Elia que sostenía que: “Clarín es el enemigo a vencer en las próximas elecciones, donde intentarán imponer a sus propios candidatos títeres.”

Sería bueno aportar al debate algunas cifras como para dimensionar el hipótetico conflicto. De acuerdo a las últimas cifras que proporciona el Instituto Verificador de Circulaciones (enero 2009), la cifra promedio de ventas de Clarín de lunes a viernes es de 363.078 ejemplares en todo el país.

Si vamos a Catamarca, el diario más vendido es El Ancasti, con 10.942 ejemplares. ¿Cuánto vende Clarín en las provincias? Si bien no es un dato accesible, un informe del Diario sobre diarios señala que los diarios de capital suelen vender el 80% de sus ejemplares en su zona de edición. Es decir que Clarín circularía hoy por día algo así como 70.000 ejemplares en todo el país. ¿Cuántos llegan a Catamarca? Según datos publicados en el libro Industrias culturales compilado en 2003 por la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación, las cifras de circulación en Catamarca eran las siguientes:

  • El Ancasti   9.657 (95%)
  • Clarín            387 (3,8%)
  • La Nación      117 (1,2%)

Los porcentajes no consideran a otros medios no auditados, pero que existen y circulan por la provincia y que incluso harían bajar la participación de los tres que citamos. Pero sirven a los efectos ilustrativos, para dimensionar un poco, no ya la influencia, pero por lo menos la presencia de los diarios en el distrito en cuestión. Y el tamaño real de algunos “enemigos”.

“¿De cuánto hablamos?”

  1. 13 Mar. 2009 2:29 pmAvallay

    Como eminente ignorante del tema me atrevo a decir. Primero con un par de viajes al interior uno se da cuenta del peso de los diarios locales frente a los “nacionales”; lo de El Ancasti, se repite con La Voz del Interior, Los Andes, La Mañana, etc. De todos modos muchos diarios mas chicos del interior levantan notas de Clarín y Nación sin despeinarse, de modo que la influencia existe.
    Pero no hay que regalarle el título de enemigo campeón, me parece.