Una de las noticias del día es el alumbramiento múltiple de una mujer estadounidense. En la nota que le dedica La Nación al tema, cita un testimonio digno de la creatividad del equipo de Barcelona:
Según la prensa estadounidense, Nadya [Suleman], de 33 años, ya tenía seis niños de entre dos y siete años, que según su madre, Angela, habían sido producto también de una fertilización in vitro. Nadya utilizó los embriones restantes para concebir a los octillizos. Angela dijo también que Nadya tiene una “obsesión” con tener hijos desde su adolescencia. “Ama a los niños, es muy buena con los niños, pero obviamente se le fue la mano“, señaló.
¿A quién se le fue la mano? La madre dice que a su hija, los médicos dicen que sus colegas, y la American Society of Reproductive Medicine, que quien exageró fue la prensa:
“La prensa vio el nacimiento de los octillizos como un evento feliz, pero tal cantidad de recién nacidos no debería ser considerado jamás un éxito médico”, observó Sean Tipton, vocero de la ASRM. (La Nación)
¿Habrá sido así? Transcribimos algunas informaciones que circularon por ahí, como para ver si el tema fue presentado de la manera seria que merecía:
Nunca mejor aplicada la frase “se agrandó la familia” que para una californiana que ayer dio a luz a ocho hijos. (Clarín)
Los bebes, todos con una salud “estable”, pesaron entre 820 gramos y 1,54 kilos; se necesitaron cuatro salas de parto y 46 médicos. (La Nación)
El hospital había programado una cesárea para ayudar al nacimiento de siete bebés, pero quedaron sorprendidos al encontrar uno más. “Mis ojos estaban abiertos, del tamaño de un plato”, dijo la doctora Karen Maples. (La Voz)
“Esperen un minuto, creo que siento una mano“, dijo el doctor Vázquez, y un minuto después de que hubiera nacido el séptimo bebe, nació el octavo. (La Nación)
El abuelo de los menores sacó una minifurgoneta [sic] y advirtió a la prensa que podrían tener algunos problemas para encontrar a la familia luego de que salga del hospital. “Tenemos una casa enorme, no la de aquí” [sic], indicó el hombre, quien se identificó solamente como Ed. “Nunca van a averiguar dónde está” .(Clarín)
En medio de la novela de los octillizos y sus hermanos, un diario nos recuerda que a los Suleman podría haberles ido peor: podrían haber nacido en la Argentina:
Cuánto costaría mantener a octillizos en la Argentina. Cómo sería la odisea de criar a ocho chicos si el caso que conomociona a los Estados Unidos hubiese tenido lugar en nuestro país. Falta de apoyo estatal y legislación. Números que asustan. (Perfil)

