La nota de la Revista Viva (edición 2/11/08) prometía reunir a tres mujeres para “explicar las dificultades del género a la hora de hacer política”. Sin embargo, su autor, Pablo Tassart, no pudo escapar de los peores estereotipos periodísticos al presentar a tres funcionarias de trayectoria. La nota presenta a la vicejefa del Gobierno porteño Gabriela Micchetti, la Ministra de Salud Graciela Ocaña y a la legisladora Diana Maffía diciendo que se conocen por “su trayectoria intelectual y militancia feminista”. Pero sin mencionar una línea de sus logros profesionales, el periodista se sumerge en la peor frivolidad al presentarlas (transcribimos por Viva no está en línea):

Gabriela es la primera en llegar: con un look moderno pero elegante, deberá partir a una reunión en la embajada de Italia. Delgada al máximo, rechaza cualquier propuesta que acompañe el café, pero luego de puro inquieta atacará las masitas que están sobre la mesa del bar. Graciela, casi afónica -resabios de un acto del día anterior-, tiene peinado nuevo y un blazer atronadoramente fucsia. Diana luce más distendida, poblada de accesorios, casi hippie. Sus ojos verdes chispean al sentar su posición: “Los medios banalizan el rol de la mujer en la política”, ataca.

Y sí, banalizan. Especialmente el autor de esta nota que prefirió el estilo confianzudo del nombre de pila y el detalla de vestuario más cercano a revista Luz que al de una nota sobre política. ¿Se podría escribir de otra manera? Más digna es la presentación de méritos que hizo Bárbara Schijman en su entrevista a Maristella Svampa en La Nación. Formación, obra y posición política. Pero, claro, son dos formas de escribir y de pensar el periodismo que quedan reveladas en los títulos elegidos para cada nota:

La Nación, Sección Enfoques: “Cromagnon instaló el tema de la precariedad”

Clarín, Revista Viva: “Té para tres”

“Las dificultades del género”

  1. 21 jul 2009 2:35 pmpablo tassart

    si bien es cierto que en la presentacion hago referencia a la ropa creo que es de mala fe hablar solo de eso cuando más adelante en la nota se habla claramente del rol de la mujer en la politica. De todas maneras fue un intento de presentar de manera distendido un tema al que los lectores de viva quiza no esten acostumbrados.
    Y si creen que hablar de esos detalles va en desmedro de las trayectorias de las entrevistadas las invito a leer otra nota hecha a Diana Maffia en http://puntocerohaciaelfuturo.blogspot.com/2007/04/buenos-aires-habl-diana-mafia-por-pablo.html

    Igual me parece que una cosa no quita la otra.
    Del mismo modo, y para que no quede como algo machista, cuando hablamos con el Juez Carlos Rozanski digimos que era hincha de San Lorenzo o que su mamá siempre le pide que se corte el pelo. Y eso no tapó sus logros en los juicios contra los represores.

  2. 22 jul 2009 10:35 pmadmin

    Gracias por la aclaración. Pero más allá del caso puntual, queríamos mostrar cómo el uso y la costumbre naturaliza una forma de presentación de las mujeres distinta a la de los hombres. Por ahí, notándola en cada nota, podamos empezar a hacerla más equitativa. Como lo que mencionás de juez: ¿por qué no extenderlo a los demás hombres, si está bueno?