<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd"
	xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
>

<channel>
	<title>a los medios</title>
	<atom:link href="http://www.alosmedios.com.ar/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.alosmedios.com.ar</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Thu, 26 Jan 2012 10:05:45 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.1</generator>
	<!-- podcast_generator="podPress/8.8" - maintenance_release="8.8.6.3" -->
	<copyright>Copyright &#38;#xA9; a los medios 2010 </copyright>
	<managingEditor>amadoa@catedraa.com.ar (a los medios)</managingEditor>
	<webMaster>amadoa@catedraa.com.ar (a los medios)</webMaster>
	<category>posts</category>
	<ttl>1440</ttl>
	<image>
		<url>http://www.alosmedios.com.ar/wp-content/plugins/podpress/images/powered_by_podpress.jpg</url>
		<title>a los medios</title>
		<link>http://www.alosmedios.com.ar</link>
		<width>144</width>
		<height>144</height>
	</image>
	<itunes:subtitle></itunes:subtitle>
	<itunes:summary></itunes:summary>
	<itunes:keywords></itunes:keywords>
	<itunes:category text="Society &amp; Culture" />
	<itunes:author>a los medios</itunes:author>
	<itunes:owner>
		<itunes:name>a los medios</itunes:name>
		<itunes:email>amadoa@catedraa.com.ar</itunes:email>
	</itunes:owner>
	<itunes:block>no</itunes:block>
	<itunes:explicit>no</itunes:explicit>
	<itunes:image href="http://www.alosmedios.com.ar/wp-content/plugins/podpress/images/powered_by_podpress_large.jpg" />
		<item>
		<title>Ni la verdad (ni el inglés) nos hará libres</title>
		<link>http://www.alosmedios.com.ar/todos-somos-video-ninos/26-01-2012/ni-la-verdad-ni-el-ingles-nos-hara-libres/</link>
		<comments>http://www.alosmedios.com.ar/todos-somos-video-ninos/26-01-2012/ni-la-verdad-ni-el-ingles-nos-hara-libres/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Jan 2012 10:05:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>AA</dc:creator>
				<category><![CDATA[Todos somos video-niños]]></category>
		<category><![CDATA[Zoociedad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.alosmedios.com.ar/?p=1449</guid>
		<description><![CDATA[Conversamos con Osvaldo Bazán sobre su último libro &#8220;Vos porque no tenés hijos&#8221;. Criticamos a las chicas que lo presentaron, hablamos de los usos útiles de los hijos, concluimos que ni la verdad ni el inglés nos harán libres, nos quejamos de lo ignorado que está el problema de las vizcacheras en este país&#8230; En [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Conversamos con Osvaldo Bazán sobre su último libro &#8220;Vos porque no tenés hijos&#8221;. Criticamos a las chicas que lo presentaron,  hablamos de los usos útiles de los hijos, concluimos que ni la verdad  ni el inglés nos harán libres, nos quejamos de lo ignorado que está el  problema de las vizcacheras en este país&#8230; En fin, que me divertí tanto  que creo que me van a sacar el carné de periodista (¿qué?, ¡ah!, no,   no pasa nada, nunca tuve).<br />
<iframe width="360" height="228" src="http://www.ustream.tv/embed/recorded/19961454" scrolling="no" frameborder="0" style="border: 0px none transparent;">    </iframe></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.alosmedios.com.ar/todos-somos-video-ninos/26-01-2012/ni-la-verdad-ni-el-ingles-nos-hara-libres/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Demasiada información</title>
		<link>http://www.alosmedios.com.ar/comunicar/24-01-2012/demasiada-informacion/</link>
		<comments>http://www.alosmedios.com.ar/comunicar/24-01-2012/demasiada-informacion/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 10:03:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>AA</dc:creator>
				<category><![CDATA[Comunicar no es fácil]]></category>
		<category><![CDATA[Hipercrítica]]></category>
		<category><![CDATA[Medio-política]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.alosmedios.com.ar/?p=1445</guid>
		<description><![CDATA[Comunicar no es fácil. Nada fácil. Algunos creen que se trata de informar mucho de cuestiones convenientes, evitar a toda costa las inconvenientes, estimular los halagos, ahogar las críticas, y que con eso el balance de mensajes quedaría del lado positivo. Pero no. La comunicación no es una cuestión de sumas y restas. Es algo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.alosmedios.com.ar/wp-content/uploads/2012/01/CK_1112-Telam-operac-tiroides.jpg"><img class="size-thumbnail wp-image-1446 alignleft" title="CK_1112 Telam operac tiroides" src="http://www.alosmedios.com.ar/wp-content/uploads/2012/01/CK_1112-Telam-operac-tiroides-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Comunicar no es fácil.  Nada fácil. Algunos creen que se trata de informar mucho de cuestiones  convenientes, evitar a toda costa las inconvenientes, estimular los  halagos, ahogar las críticas, y que con eso el balance de mensajes  quedaría del lado positivo. Pero no. La comunicación no es una cuestión  de sumas y restas. Es algo complejo, controlable solo en el punto de  partida, impredecible en la parte de los mensajeros y sobre todo  desbocada en la de los destinatarios, que se han convertido en emisores  indómitos por obra y gracia de la tecnología. Basta echar una mirada por  las redes para ver cómo toda conversación resulta irremediablemente un  teléfono descompuesto. <span id="more-1445"></span>Ya lo decía uno de los sociólogos más influyentes  del siglo pasado, el señor Niklas Luhmann: “Comunicar es improbable”. Y  pueden enojarse todo lo que quieran con los mensajeros, con los  remitentes, con el cartero, con los que abren la carta, con los que, sin  abrirla, la tiran a la papelera. El éxito de la comunicación no depende  de ninguno de ellos. Pero depende de todos.</p>
<p>La historia argentina nos cuenta la paradoja de  Castelli, el orador de la Revolución, que murió silenciado por un cáncer  en la boca. Por estos días la presidente record en discursos quedó  callada por un cáncer en la garganta pero que esta vez no fue. En su  mudez, otros hablaron por ella: voceros, médicos, especialistas y no  tanto, periodistas, pero sobre todo hablaron las redes. Furibundamente.  ¿Cómo puede ser? Tantos rumores, tantas especulaciones, si en todo  momento hubo información. El parte médico se leyó al momento,  estoicamente bajo el rayo del sol, para una audiencia <a href="http://www.perfil.com/ediciones/2012/1/edicion_639/contenidos/noticia_0054.html" target="_blank">que no estaba ahí</a>,  sino del otro lado de la pantalla cómodamente instalada debajo del  ventilador. Pero antes que calmar, cada salida agitaba una nueva  andanada de insolentes comentarios. O de veneraciones rayanas en el  paganismo. ¿Cómo puede ser? Un mismo mensaje despertando reacciones tan  contrapuestas. Eso sí, el mensaje despertando reacciones.</p>
<p><a href="http://www.perfil.com/ediciones/2011/12/edicion_636/contenidos/noticia_0034.html" target="_blank">Eliseo Verón comparó</a> el estilo de comunicación el gobierno de Cristina Kirchner y de Dilma  Rousseff. Y concluyó que la diferencia estaba dada por extremo  personalismo versus institucionalidad consolidada: en Brasil, por  ejemplo, no existen cosas tales como el “lulismo” o el “cardosismo”. En  Argentina solo parece sobrevivir el “kirchnerismo”. En ambos países se  enfrentan las mismas corporaciones, similares “monopolios informativos”,  parecidas deudas sociales. Ambas mandatarias suceden a personajes de su  mismo partido con mucho carisma. La presidente de Brasil cierra su  primer año de mandato con excelente imagen y buenas relaciones de la  prensa. La presidente de presidente de Argentina también, pero sigue  peleada con los medios.</p>
<p>Claro que parece que en el  país vecino entienden que las “buenas relaciones con la prensa” admiten  críticas y señalamientos. Por eso  junto con el elogio pueden  advertirle a Rouseff que tenga cuidado porque la popularidad alimenta  vocaciones autoritarias, y es mejor usarla para beneficio de la  colectividad y no para el<a href="http://www.observatoriodaimprensa.com.br/news/view/_ed673_um_ano_de_boas_relacoes" target="_blank"> proyecto de un partido</a>.  La institucionalidad también está instalada en la visión de la prensa.  Por aquí buena prensa sería la que da buenas noticias. Verón en su  último libro “<em>Papeles en el tiempo</em>” explica que hay  mediatización cuando “la figura presidencial despliega modalidades no  institucionales de influencia y toma de decisiones, a través de un  manejo de los medios de comunicación que le otorga una presencia fuerte  en el espacio público”. Es cuando las decisiones se toman pensando en  los medios, ajustándolas a sus tiempos y lógicas y ya no importa si los  mensajes son “verdaderos”: “son importantes por ser oficiales”.</p>
<p>Como todo sería una cuestión de discursos, se producen mensajes propios para competir con los medios a razón de <a href="http://www.clarin.com/politica/Relato-gastan-millones-difundir-gobierno_0_625137508.html" target="_blank">dos millones de pesos diarios</a>.  “El populismo asimila comunicación con propaganda” dice también Verón  en su libro. Que se reconoce porque tiene una sola vía, no admite  preguntas ni modalizaciones y, como la publicidad de champús, y no  escatima recursos ni promesas. Se aspira a neutralizar los medios  díscolos con medios dóciles, se cree tapar comentarios con más  comentarios. Pero aun así, en el extremo de la cadena, existen  subversivos que se resisten a creer el parte gubernamental.</p>
<p>Pasa  que más comunicación no es mejor comunicación, sino más bien todo lo  contrario. Demasiada información intoxica, crea amnesia, <a href="http://observatoriodaimprensa.com.br/news/view/_ed675_o_excesso_de_informacao_provoca_amnesia" target="_blank">advierte Umberto Eco</a>.  Porque el exceso de comunicación es una sobredosis que inmuniza la  atención y estimula el escepticismo. La sabiduría popular aconseja que  cuando un perro nervioso amenaza con pegar un tarascón, la cosa es  quedarse quieto, no mostrarle ninguna reacción temeraria. Con las  audiencias confundidas y ofuscadas vale lo mismo: no comuniques que es  peor.</p>
<p>Publicada en http://hipercritico.com/content/view/4003/40/</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.alosmedios.com.ar/comunicar/24-01-2012/demasiada-informacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La crisis olvidada</title>
		<link>http://www.alosmedios.com.ar/ufa-con-la-comunicacion/31-12-2011/la-crisis-olvidada/</link>
		<comments>http://www.alosmedios.com.ar/ufa-con-la-comunicacion/31-12-2011/la-crisis-olvidada/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 31 Dec 2011 16:05:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>AA</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medio-política]]></category>
		<category><![CDATA[Ufa con la comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Medio medio]]></category>
		<category><![CDATA[Todo es política]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.alosmedios.com.ar/?p=1439</guid>
		<description><![CDATA[El espacio La tecla eñe pidió a varias personas un recuerdo sobre la crisis 2001. A mí se me vino el tema de los medios, tal como pasaba en ese momento, no en la memoria que tramposamente a veces se construye hoy. Y esta es la columna: El recuerdo de una situación personal me sirve [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.diariosobrediarios.com.ar/eldsd/zonadura/2003/junio/10-6-2003.htm" target="_blank"><img class="size-thumbnail wp-image-1440 alignleft" title="DsD 2003" src="http://www.alosmedios.com.ar/wp-content/uploads/2011/12/DsD-2003-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>El espacio <a href="http://www.lateclaene.blogspot.com/2011/12/diez-anos-del-19-20-de-diciembre-de.html" target="_blank">La tecla eñe</a> pidió a varias personas un recuerdo sobre la crisis 2001. A mí se me vino el tema de los medios, tal como pasaba en ese momento, no en la memoria que tramposamente a veces se construye hoy. Y esta es la columna:</p>
<p>El recuerdo de una situación personal me sirve de referencia cuando cierto relato de la historia reciente de los medios hace confundir un poco las secuencias de sucesos. Cosa que les pasa a los que descubrieron el tema de los medios hace poco y suelen omitir que ya era una preocupación de unos cuantos hace diez años atrás. <span id="more-1439"></span>Esos mismos días urgentes de diciembre de 2001 se inauguraba la primera cohorte del doctorado en Ciencias Sociales de Flacso con una reunión con los colegas admitidos. Hice el primer año en 2002, con los ahorros congelados y sin trabajo fijo. Pero lo más difícil de esa época fue pelear contra la incomprensión de mi proyecto de tesis para muchos sociólogos y comunicadores para quienes investigar los diarios y la producción de noticias era un tema menor. Lo curioso es que muchos son los mismos que por estos días abrazan la causa mediática con un fervor que les hace olvidar el trabajo de los investigadores que durante la crisis se ocuparon de registrar los datos que son argumento de muchas reformas legales.</p>
<p>Para los que teníamos curiosidad por los problemas estructurales del sistema de medios argentino, los sucesos que parecen novedad estos últimos años ya eran parte de nuestras preocupaciones entonces. En ese momento, la mayoría de los comunicadores transitaban los estudios culturales y militaban por esas líneas de estudio tanto como desatendían los marcos teóricos que hacen posible el estudio sistemático de los medios y sus efectos en la opinión pública. En los talleres del doctorado la mayoría incluso se mofaba del hecho de que en mi bibliografía estuvieran los libros de Julio Ramos, de Pablo Llonto, o las encuestas de la situación de los periodistas que se habían hecho en los noventa, que a mí me parecían imprescindibles como testimonios de una época. Sin embargo, que algunos miraran para otro lado entonces no desmentía que al inicio de este siglo eran varios los que habían empezado a discutir la complejidad del sistema de medios, como Becerra y Mastrini; a detectar los problemas de los oligopolios con casos como el fracaso de los diarios gratuitos en Argentina (una excepción en el mundo); o a sistematizar las consecuencias nefastas que iba a traer la concentración de las fuentes de información o el exceso de publicidad en las campañas electorales y gubernamentales. En 1999 nos escandalizó la campaña de la Alianza, que había gastado lo que en ese momento parecía una fortuna sideral. Diez años después, la cifra es lo que en 2011 se gastó en una semana de publicidad oficial, dinero que como entonces sigue beneficiando a la industria publicitaria y mediática.</p>
<p>Los que hoy dicen que no se hablaban de esas cosas ni se replanteaba el lugar del periodismo, seguramente se perdieron encuentros como el de “Autoexamen de la prensa” que a fines del siglo pasado reunió a los Defensores de lectores de los diarios “El tiempo” de Colombia y “El País” de España, junto con varios especialistas de Latinoamérica y periodistas de Argentina. Tampoco se enteraron que ahí mismo, en los coletazos de la crisis, el centro Cultural Rojas organizó un ciclo de charlas, bajo el impulso de María Moreno y Osvaldo Tcherkaski, que se llamó “Información, ¿se puede saber lo que pasa?”, que quedaron registradas en un libro homónimo. Claro que ambas actividades estaban apoyadas por universidades privadas y fundaciones extranjeras, y es posible que eso haya hecho que se miraran con la misma suspicacia que mi bibliografía. Pero lo cierto es que el ciclo del Rojas fue cerrado por Tomás Eloy Martínez, que a su vez había sido honrosamente antecedido en jornadas previas por periodistas del país que criticaron abiertamente lo que hoy algunos dicen que era intocable. De la misma manera ya a inicios del siglo la iniciativa de Diario sobre diarios hacía lectura crítica de los matutinos cada mañana, y desde 2002 se puso a disposición de todos los que quisieran leerlo vía web. Este observatorio de medios fue pionero también en ocuparse en su “Zona Dura” de temas como las ventas de los diarios o el juicio por la identidad de los hijos de Noble. La crisis motivó aportes muy valiosos.</p>
<p>Porque 2001 también fue el año de la crisis de los medios, cuyos coletazos hoy son tan evidentes. En ese momento se hizo patente que la ciudadanía no reaccionaba a partir de lo que leía en los medios, más preocupados por lo que pasaba hacia arriba que por lo que se gestaba abajo. La opinión pública, en los casos que fue consultada con estudios sistemáticos, manifestaba su malestar con el periodismo: en ese momento dio claras señales de que el idilio que tuvieron hacia mitad de la última década del siglo XX estaba terminado. También para el 2001 Clarín ya había registrado la peor caída de ventas de su historia y la ciudadanía había mostrado mejor criterio en la elección de la programación televisiva que los propios productores (para esa época había nacido la televisión realidad que se convirtió en el fenómeno mediático de la década y brindó más fuentes de trabajo que la alicaída ficción). Fue por esa época que ya estaba planteada la transformación tecnológica que hoy está consolidada. También para 2001 ya había un gobierno que había hecho de la propaganda su principal capital y ya por entonces hubimos de comprobar tristemente que la imagen pública era más volátil aun que los capitales extranjeros.</p>
<p>No dejo de recordar, cada vez que trato de recuperar lo que pasaba hace diez años, que muchos de los cambios hoy son posibles porque algunos se animaron a ser pioneros en temas que no eran el eje central de la investigación académica. Aprendí que la opinión dominante tiende a omitir lo que le resulta incómodo. Y que, como ocurrió en el pasado, los cambios positivos de mañana seguramente provengan de los que creen en los derechos de la ciudadanía más allá de los ejes de poder, que siempre intentarán dar su versión de las leyes de la rotación terrestre. Epur si muove.</p>
<p>Publicada en <a href="http://www.lateclaene.blogspot.com/2011/12/diez-anos-del-19-20-de-diciembre-de.html" target="_blank">La tecla eñe</a> Año X &#8211; XI Número 50 &#8211; Diciembre de 2011 &#8211; Enero 2012</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.alosmedios.com.ar/ufa-con-la-comunicacion/31-12-2011/la-crisis-olvidada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Premios &#8220;U&#8221; a la TV. O el año que vivimos en conflicto</title>
		<link>http://www.alosmedios.com.ar/todos-somos-video-ninos/25-12-2011/premios-u-a-la-tv-o-el-ano-que-vivimos-en-conflicto/</link>
		<comments>http://www.alosmedios.com.ar/todos-somos-video-ninos/25-12-2011/premios-u-a-la-tv-o-el-ano-que-vivimos-en-conflicto/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 25 Dec 2011 13:00:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>AA</dc:creator>
				<category><![CDATA[Hipercrítica]]></category>
		<category><![CDATA[Todos somos video-niños]]></category>
		<category><![CDATA[Video-vida]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.alosmedios.com.ar/?p=1435</guid>
		<description><![CDATA[Aunque resulte incómodo escucharlo, insistimos en que la tele cataliza mejor que nada el espíritu de los tiempos. Una aclaración antes de que los APM (Agentes de Propaganda Mediática1) vengan con eso de la construcción que hace la televisión de la sociedad. O con que empiecen los comedidos de la industria con que “la tele [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" src="http://hipercritico.com/images/stories/201112/premios%20tv.jpg" alt="" width="203" height="127" />Aunque resulte incómodo  escucharlo, insistimos en que la tele cataliza mejor que nada el  espíritu de los tiempos. Una aclaración antes de que los APM (Agentes de  Propaganda Mediática1) vengan con eso de la construcción que hace la  televisión de la sociedad. O con que empiecen los comedidos de la  industria con que “la tele nos muestra como somos”, porque sería un  reflejo de la sociedad. Ni una cosa ni la otra. La televisión no inventa  nada, ni refleja el ser nacional: la tele es la tele, es un lenguaje  particular, y no un reservorio de ideas platónicas de las cosas que son.  <span id="more-1435"></span></p>
<p>Como todo lenguaje para existir necesita de una  comunidad, que en el caso de la televisión son las audiencias. Sea en  puntos de rating o en espíritu, lo cierto es que la TV no es nada sin  ella. Incluso aquella cómodamente financiada  por los dineros públicos y  que por lo tanto puede darse el lujo de subsistir sin espectadores,  sufre cuando comprueba que sus propuestas carecen de impacto. Como la  tele no puede espantar al televidente, suele ser demagógica y ceder  dócil a los humores sociales. Por eso suele condensar el clima de época  como nada. No es extraño, entonces, que el conflicto haya sido el leit  motiv de la tele este año: la lucha de clases y la violencia de género,  el tema preferido de las ficciones; el escarnio y el buchonaje, el  estilo de los programas de archivo; las acusaciones cruzadas, la tónica  de los paneles tanto periodísticos como faranduleros. Si hasta los  habitualmente adormecidos participantes de “Gran Hermano” este año  despertaron para romper a almohadonazo limpio las instalaciones de la  casa.</p>
<p>Por eso, esta vuelta, los premios anuales a  la televisión van al conflicto, y llevan el nombre de “U”, onomatopeya  del abucheo y nombre artístico de Christian, participante que entendió  antes que nadie que la cosa venía de pelea y a pura hostilidad supo  ganar el favor del 0609 y quedarse con los pesitos de la casa más  famosa. Los ganadores del premio “U (cómo estamos, ¿eh?)”  para 2011  son:</p>
<p>-<strong>Personaje conflicto</strong>: Graciela Alfano, conflictiva multiuso.<br />
Por  haber llevado el choque a tal extremo que hasta resultó demasiado  belicosa en el programa conflicto por excelencia. No solo se peleó con  cuanto bípedo circuló por “<em>Bailando por un sueño</em>” y/o tuiteó  intrascendencias y escatologías en las redes sociales, sino que   protagonizó el carpetazo más incómodo de los últimos tiempos. La  “revelación” (respetando el potencial y las comillas con el que fue  presentado el caso) del “supuesto” romance que “habría” tenido con un  represor mostró que hasta la frivolidad más frívola “podría” ser  militante</p>
<p>-<strong>Incitador de conflicto</strong>: Mariano Iúdica, <em>entertainer</em> metepúa.<br />
Por  su labor incansable de hostigar a los participantes de los programas de  Ideas del sur cuando salían amoratados de la pista de baile y  vapuleados por el jurado, y conseguir así las mejores escenas de  estrellitas enfurecidas, cerrando la puerta del camarín a la cámara.</p>
<p>-<strong>Participante conflicto</strong>: Eugenia Ritó, bailarina boca sucia.<br />
Porque  nadie como ella supo incomodarnos con declaraciones innecesarias sobre  peleas que nadie terminó de entender y por superar en improperios y  choques a sus activos compañeros de pista.</p>
<p>-<strong>Divorcio conflicto</strong>: Santiago Bal-Carmen Barbieri,<br />
La  señora Barbieri viene hace años haciendo méritos para ganar el Premio  conflicto, pero este año logró el espaldarazo con la colaboración  inestimable de su exmarido y su extercera en discordia. Gracias a la  vocación figurativa de la ignota Ayelén Paleo, que no faltó a ninguno de  los programas que montaron el numerito, el divorcio se convirtió en  sección fija de los medios chimenteros.</p>
<p>-<strong>Programa conflicto</strong>:<em> “Infama</em>”, nunca una alegría.<br />
Por  prestar el servicio público de no negarle un micrófono a cuanto  desquiciado quiera una cámara para vomitar sus discordias, merece el  “Conflicto de oro”, que comparte con su imprescindible conductor  Santiago del Moro, un dotado para sacar lo peor de los entrevistados. El  muchacho recibió también el reconocimiento por su labor de parte de un  canal competidor, que se lo llevó a conducir este verano el concurso  conflicto “Ensañando por bailar” [sic].</p>
<p><strong>-Periodismo conflicto</strong>: Beto Casella, “digo, me parece”.<br />
Porque  el periodismo dejó de investigar los trasfondos del poder para revolver  los fondos de los archivos, los cartoneros de la televisión se han  convertido en exponentes del periodismo. El galardón en este caso  reconoce la incasable labor de gaste ácido y muñequito Playmobil al  servicio de la iluminación de las conciencias adormecidas, que le ha  valido a  Beto el ingreso al escueto listado de los periodistas  reconocidos en las encuestas de opinión pública, codeándose con los  hegemónicos como el que más.</p>
<p>-<strong>Revelación conflicto</strong>: @carrascolucas, militante periodista.<br />
Tuiterbloguero  que supo ganar la tele por su estilo sin filtro, en defensa incansable  del modelo nacional y popular, permitiendo como nadie la integración de  las redes con la caja boba.</p>
<p>-<strong>Conflicto rendidor</strong>: Beatriz “conmigo no” Sarlo en <em>678</em>.<br />
Cuando  el pluralismo es la excepción la presencia de alguien en disidencia con  el panel se convirtió en la novedad periodística del año y logró por  primera vez que una cita de una intelectual se convirtiera en remera y  ringtone.</p>
<p>-<strong>Novela conflicto</strong>: “<em>El elegido</em>”, o “Pare de sufrir”.<br />
Porque  a Andrés Bilbao (Echarri) no le podían pasar más cosas (mujer loca,  hija autista, familia pobre asesinada, jefe psicópata, solo para  mencionar las circunstancias de su círculo íntimo) y aun así se bancó  todo el año sin una alegría, esperamos que el galardón le sirva de tal.</p>
<p>-<strong>Productora conflicto</strong>: PPT (que no es Peleas Por Televisión).<br />
Por  su cuidada edición y musicalización de la roña en el ojo ajeno y el  sagrado mutismo que mantiene sobre el ojo del amo, el premio va para la  productora que alimenta los paneles más hostiles de la televisión 2012.</p>
<p>-<strong>Prensa conflicto</strong>: “<em>El pacto</em>”, la ficción que produjo más conflicto antes que después.<br />
Siendo  que los prenseros asumen que su función es lograr que hablen, mal o  bien, pero que hablen, no podemos dejar de destacar la meritoria labor  de los agentes de promoción de la miniserie “<em>El pacto</em>” que  lograron que lo que se dijo antes de verla fuera más jugoso y abundante  que los comentarios posteriores. Al punto que la mayoría ni sabe que la  ficción ¡sigue en el aire!</p>
<p>En estos días el  especialista en comunicación política @marioriorda tuiteaba la  definición del Dr. Luciano Elizalde de &#8220;conflicto&#8221; en tanto relación  contradictoria en la que alguien dice “no” y la otra persona dice “no al  no”.  A medida para pintar la televisión 2011.</p>
<p>Publicado en http://hipercritico.com/content/view/3952/39/</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.alosmedios.com.ar/todos-somos-video-ninos/25-12-2011/premios-u-a-la-tv-o-el-ano-que-vivimos-en-conflicto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La escena del crimen</title>
		<link>http://www.alosmedios.com.ar/medio-medios/21-12-2011/la-escena-del-crimen/</link>
		<comments>http://www.alosmedios.com.ar/medio-medios/21-12-2011/la-escena-del-crimen/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 21 Dec 2011 03:18:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>AA</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medio medios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.alosmedios.com.ar/?p=1432</guid>
		<description><![CDATA[Estábamos discutiendo si el delito común se ajustaba o no a los índices oficiales, si había tantas salideras como decía el telediario, si los jóvenes se emborrachaban tanto como mostraban los programas de realidad dura, y súbitamente nos estallan delitos que nunca habían salido en la televisión. De pronto aparecen criminales de los que nadie [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estábamos discutiendo si el delito común se ajustaba o no a los índices oficiales, si había tantas salideras como decía el telediario, si los jóvenes se emborrachaban tanto como mostraban los programas de realidad dura, y súbitamente nos estallan delitos que nunca habían salido en la televisión. De pronto aparecen criminales de los que nadie nos había contado, de los que no nos protegen las rejas porque duermen en casa. De golpe los crímenes son peores que los peores que el más cruel guionista podría haber elucubrado. Vemos escenas que no vinieron de los medios.<span id="more-1432"></span></p>
<p>Casos como el de Tomás nos muestran que un crimen no necesita ser representativo de una estadística para que merezca ser televisado. Un solo hecho basta si sirve para que miremos aquello que no queríamos ver. Nos muestran también el vínculo medios-vida social no es tan lineal como algunos suponen. La complejidad del mundo social no entra en una columna o un informe de tres minutos. Tampoco se resuelve en el espacio mediático.</p>
<p>La prensa podría ser mejor de lo que es, siempre y cuando no nos acordemos de la calidad sobre la urgencia de los hechos. La pregunta es si esta limitación estructural nos hará preferir una sociedad sin periodistas, solo con la voz oficial que nos diga cuáles son los crímenes que deberíamos conocer y de qué manera deberían ser presentados.</p>
<p>La mala calidad de un periodismo no es la causa primera de las aberraciones sociales, aunque a ciertos responsables les acomode cargarle el sayo. Los medios nunca están por fuera de su sociedad, de su pérdida de referencias, de sus agujeros sociales, de su dificultades vinculares. Lo peor que nos podría pasar es que la discusión de la ética periodística nos evite el replanteo de la ética social. Que la discusión del cómo vuelva a poner el qué en segundo plano el qué nos está pasando. Los medios no pueden ser mejores que la sociedad que los produce.</p>
<p>Columna publicada en<a href="http://www.revista-noticias.com.ar/comun/nota.php?art=3533&amp;ed=1822" target="_blank"> revista Noticias, edición 1822</a>, 26/11/11.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.alosmedios.com.ar/medio-medios/21-12-2011/la-escena-del-crimen/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

