Vía @saladeprensa en el twitter llegó una interesante nota publicada en The Guardian hace un tiempo, pero como suele pasar con las buenas cosas, con plena vigencia. Dan Guillmor plantea en ese artículo 22 ideas sobre cómo podrían mejorarse las noticias, que en realidad, no son más que principios básicos de periodismo. Pero evidentemente no están en práctica por aquellas latitudes. Y por éstas tampoco. Así que vamos a traducir rápida y libremente esas ideas como para que nos sirvan de guía para reflexionar sobre cómo andamos por acá. Porque hoy estamos todos alterados por la cobertura que se hizo de la toma de rehenes del banco de Pilar, pero ¿ése es el único problema que tiene el periodismo argentino?
Veamos las ideas que plantea “Las nuevas reglas de las noticias”:
1. No debería cubrirse todo el tiempo aniversarios. Es una forma de no trabajar demasiado.
2. Podría dársele a la audiencia una participación más activa en las noticias.
3. La transparencia es el principio fundamental: debería acompañarse la noticia con un recuadro con las preguntas que al periodista le quedan sin responder.
4. Debería tenerse una comunicación con los lectores acerca de los errores cometidos en las coberturas y de lo que se puede aprender de ellos.
5. Generar espacios de conversación con los lectores que prioricen los comentarios que se publican con nombre verificado, especialmente para las editoriales o las cartas de lectores.
6. La transcripción de declaraciones no es periodismo. Sería bueno que además de los dichos se aporten los hechos.
7. Sería bueno reemplazar las expresiones que usan las fuentes por lenguaje más preciso. Por ejemplo, en los casinos no se juega, se apuesta; lo que discutíamos no era el “matrimonio gay” sino el matrimonio igualitario.
8. Deberían incluirse todos los enlaces y referencias que enriquezcan la información.
9. Si se compartieran las fuentes y los datos, alguien podría seguir desarrollando la información.
10. Podríamos ayudar a que la gente se convierta en fuente y no solo en consumidor pasivo de información.
11. Cosas como “Los 1o más…” es una forma cómoda de inventar noticias.
12. En pocos casos se justifica citar con nombre y apellido personas comunes y corrientes. A menos que se dé evidencia de que efectivamente esa persona existe y dijo lo que dijo. ¿Qué aportan tan citas de Juan Pérez y María Gómez sobre un tema cualquiera? A veces uno tiene la impresión que el periodista se inventa esos nombres para decir lo que tenía ganas.
13. Si se le concedió reserva a una fuente que mintió o simplemente, usó al periodista en una operación, debería considerarse la difusión de ese nombre. Y esa fuente debería conocer que eso podría ocurrir.
14. La palabra “debe” no tendría que usarse en las notas editoriales.
15. Es valioso referenciar a otros medios o sitios donde se esté cubriendo la información que se ofrece para dar una perspectiva más amplia. Y especialmente, citar a otros medios que estén ofreciendo información que nosotros no demos o que se nos haya pasado.
16. Referenciar los aportes de los competidores es más ético que hacer como que no existen. O peor, hablar de la información sin referir quién la produjo.
17. Si se considera que un tema es importante, el periodista no debería abandonarlo.
18. Los temas o personas que se cubran regularmente deberían estar acompañados por información contextual que permita acceder rápidamente a los antecedentes.
19. Cuando la noticia lo justifique, es valioso orientar a la audiencia acerca de qué puede hacer con la información que se ofrece.
20. Es imprescindible que los públicos conozcan quién está atrás de cada información. Las fuentes oficiales se esfuerzan por intervenir en las noticias sin que se note su influencia. Y muchos periodistas le conceden el beneficio del anonimato en lugar de mostrar a la audiencia cómo presionan para dar su versión.
21. La evaluación de una situación debería hacerse de manera ecuánime, sin exagerar los riesgos ni abusar de anécdotas de situaciones extremas que puedan generar pánico o preocupación en los lectores.
22. Evitar publicar esas columnas de políticos, funcionarios y empresarios que suelen ser escritas por sus colaboradores. Que publiquen estas columnas en sus sitios web.
Gillmor publica en la nota algunos links donde se muestran los errores que estos puntos pretenden subsanar. Sería bueno que entre todos busquemos ejemplos como para tener una versión criolla. Me comprometo a seguir buscando estos días y actualizar este post.


Well done, Adriana