¿No era Pino Solanas un detractor de los juegos de azar? ¿No era que denunciaba los estragos que las apuestas hacen en la sociedad a raíz del crecimiento desmedido de bingos y casinos? Yo casi estoy segura de haberle escuchado sensatas críticas a la ludopatia que parece haber atacado a un poder que concede prebendas a la explotación de juegos de azar. Porque si fuera así, no se entiende por qué elige de eslogan una frase que alude tan directamente a la apuesta. ¿Cómo “ponele una ficha”? Por lo menos, la metáfora de “Pino se planta” tenía una reminiscencia ecológica, más afín a las propuestas programáticas de Proyecto Sur. Pero ¿poner una ficha? ¿Será que la campaña se la está diseñando Braga Menéndez?


Jajaja… totalmente. Esto es lo bueno de los análisis diacrónicos, ¿no? Lo que quizás pasó es que los nuevos publicistas estaban tan apurados por “salir a la calle” con una “estrategia nueva y que pegue”, que se olvidaron de investigar un poquito la historia política electoral reciente de Pino. Pero bueh, ¿cuántos hincha pelotas se fijan en eso y a cuántos nos importa?
Celebro tu observación, Adriana.
Saludos.
La vorágine proselitista nos hace perder el rumbo de nuestros ideales más esquisitos, por eso yo propongo como solución a nuestros dramas de gobernabilidad, unirnos al Uruguay y que José Mujica nos venga a gobernar. Creo que es un verdadero coherente.
La única forma que no se nos escape la liebre de la coherencia y que la incoherencia nos haga zancadillas cuando menos lo imaginamos hasta convertirnos en los grotescos que son nuestros polícos, nos hacen falta dirigentes que tallen la humildad en serio con su vida, sin amasar sueños y expectaciones de poderío sin límites como los nuestros.
La vorágine proselitista nos hace perder el rumbo de nuestros ideales más esquisitos, por eso yo propongo como solución a nuestros dramas de gobernabilidad, unirnos al Uruguay y que José Mujica nos venga a gobernar. Creo que es un verdadero coherente.
La única forma que no se nos escape la liebre de la coherencia y que la incoherencia nos haga zancadillas cuando menos lo imaginamos hasta convertirnos en los grotescos que son nuestros polícos, es que nuestros dirigentes tallen la humildad en serio en sus vidas, sin amasar sueños y expectaciones de poderío sin límites como los nuestros.